PDF Imprimir Correo electrónico

Compartiendo intuiciones misioneras

 

Lucas Cerviño

 

  • “Elementos para una misión intercultural. Generando espacios sapienciales-interculturales”
  • Intención de relacionar misión e interculturalidad; a su vez ofrecer un primer sustento bíblico-teológico a la interculturalidad
  • Algunas claves para esto:
    • la pluralidad no es un añadido a la fe cristiana, Dios es pluralidad en relación
    • encontrarse y relacionarse con personas de otras culturas, condiciones sociales, pertenencias y religión, permite acercarse y conocer algo más del rostro de Dios
    • la interculturalidad es un “encuentro religioso” porque penetra en el “sentido último de la vida” y de “la realidad” (Panikkar)
    • misionología como teología de frontera y exploratoria

Una comprensión en gestación de la misión.

  • superar el criterio geográfico según los destinatarios para tener en el centro la relación originaria Dios-Creación cabalgando más allá del binomio Iglesia-mundo. Asume con cabalidad el Reinado de Dios.
  • tener como sujetos de la misión a toda la humanidad y no sólo los cristianos, porque la misión originaria es la missio Dei que impulsa hacia una vida plena de sentido, dignidad y justicia
  • partir desde la vitalidad de la existencia, que va articulando una universalidad desde la particularidad de las culturas y contextos, y no desde la doctrina.
  • responde a la encrucijada del mundo pluralista y en transformación colocando la misión en las fronteras o lugares de intersección, que exigen salir para llegar a otro puerto. El envío va de la mano del éxodo.
  • ser una propuesta alternativa, desde la profecía y la sabiduría, para aportar a una transformación de la humanidad desde la justicia y dignidad (cf. EN 18).
  • estar anclada en una eclesiología “de y en” comunión, que tiene un rol de signo y símbolo de lo ya inaugurado por Jesús con su Resurrección.
  • que hace del diálogo y el testimonio sus condiciones indispensables, no renunciando al anuncio, pero sí reconociendo que el diálogo verdadero es ya anuncio y que el anuncio es verdadero y respetuoso sólo desde el diálogo. Son las dos alas de la misión.


Interculturalidad: opción, propuesta alternativa, diálogo intercultural, racionalidad y desafío.

  • opción ética por el diálogo y transformación mutua desde la experiencia: rompimiento afectivo-efectivo
  • el diálogo intercultural como contraposición del diálogo diléctico, donde “la mística es el pasaporte para sobrepasar las fronteras culturales”
  • propuesta alternativa utópico-crítica desde una universalidad desde lo contextual para superar la globalización monocultural y por otra un relativismo cultural
  • racionalidad intercultural: contextual, dialógica, vital, hermenéutica, itinerante, creativa, liberadora
  • Apropiación: la interculturalidad una desafiante apertura subversiva, enriquecedora y difícil: continua metanoia de “reaprendizaje y reubicación cultural”; “el otro está dentro y no fuera de nosotros.”

Propuesta hermenéutica teológica intercultural

  • la cultura como lugar teológico: “los otros y los ajenos ganan un significado tal para la Iglesia que esta ya no puede ser sí misma sin ellos.” “capacidad para dejar los caminos que nos son familiares y recorrer caminos con otros.” La fe es vivir esa tensión entre “lugar” y “camino”. (Margit Eckholt)
  • perspectivas desde el pensamiento filosófico-teológico intercultural: (R. Fornet-Betancourt)
  • dialogar con la historia de su tradición de fe, para “enterarse” que el origen de la misma no es un absoluto
  • diálogo interno que saque a luz las alternativas que ha tenido el cristianismo, lo veamos más como una brújula y no como un camino fijo que deben seguir todos;
  • repensar y practicar una presencia que se construye desde una influencia recíproca;
  • rehacer la identidad cristiana desde la convivencia intercultural e interreligiosa, identidad en continua reconfiguración;
  • una elaboración teológica que re-memora (como memoria en movimiento) la tradición y por tanto esta se transforma pero sin disolverse en una síntesis o relativismo carente de perfiles contextuales;
  • mantener su discurso abierto al proceso de intercambio y reconfiguración cultural y religiosa, donde la unidad no es un estado que se administra, sino un suceso de gracia, que brota de la comunión. 
  • la hermenéutica evangélica de la alteridad: “la misión de la Iglesia depende de su capacidad de comunicarse en el lenguaje del otro” “repensar no sólo objetivos y métodos de la labor misionera, sino sobre todo su lenguaje muchas veces arcaico y hermético.” (P. Suess)

Entonces la hermenéutica teológica intercultural busca interpretar, a través de la escucha y fecundación, desde donde está hablando Dios en la historia presente de cada pueblo, pero sobre todo en la mutua interacción de estos. Esta escucha y fecundación son las que dan “nuevos ojos” para reconfigurar, desde la crítica, la propia tradición cultural-religiosa y poder interpretar como hablar de Dios. Re-configuración que brota del descubrir sentidos de la vida y de la realidad (manifestación del Misterio) que estaban escondidos, olvidados, excluidos o ignorados. Desde estos sentidos, que ofrecen nuevos lenguajes y símbolos, es posible aportar propuestas alternativas donde el hablar de Dios sea significante y tenga relevancia histórica. Propuestas incluyentes, amplias y abiertas, por ende que requieren una constante transformación y recreación.


1º momento, Dejarse fecundar: es el momento de asumir con radicalidad la apertura-desafío hacia los demás que son diversos/as y diferentes. Es asumir el “rompimiento efectivo y afectivo” del propio universo simbólico o mito o horizonte de vida. Requisito indispensable para abrirse a “lo ajeno” que es lo que nos fecunda. No es juzgar, interpretar o conceptualizar, la otra cultural o religión, desde nuestro horizonte, sino saber percibir la fuerza del Espíritu en ese grupo. Es dar inicio al diálogo dialógico, aventurarse a transitar por zonas desconocidas que nos interpelan, crean incertidumbre y desconcierto. Pero todo esto es necesario para dejarnos fecundar por Dios que habita y se manifiesta más allá de nuestras fronteras, en un contexto que nos resulta extraño. Teológicamente este primer momento “corresponde al auditus fidei.”

2º momento, Vislumbrar la novedad: del Misterio, en la tradición propia como en la ajena. Eso gracias a la fecundación en el primer momento. Es el momento de reconfigurar, rememorar, re-actualizar y reinterpretar la propia tradición cultural-religiosa, desde sus textos y vivencias, para que nos sorprenda con algo antes desconocido. Es el momento de la intraculturalidad, de ir hacia adentro. Momento “corresponde al intellectus fidei, como profundización crítica y sistemática del contenido de la fe.”

3º momento, Aportar gérmenes de vida plena: hemos sido fecundados por el contexto ajeno y transformados por el Misterio al revelarnos, desde otros universos simbólicos, algo que nos permanecía desconocidos. Ahora es el momento de retornar a la praxis. Luego del discernimiento desarrollado en el 2º momento, este es el de intervención en la historia para generar un presente donde haya más intercambios, encuentro y enriquecimiento. Es cooperar con Dios es su proyecto de salvación. Teológicamente “corresponde a lo que podríamos llamar applicatio fidei.”

 

DEJARSE FECUNDAR POR EL CONTEXTO: Irrupción del espíritu desde la diversidad


  • colocarnos en “otro lugar” no para juzgar o interpretar o corregir el universo simbólico de “los otros”
  • el hoy de la humanidad desde Latinoamérica, pero no desde las ciencias sociales y/o humanas
  • “apertura a una racionalidad que permita la evocación de lo ausente, la referencia de lo invisible y el atisbo de lo inefable. Precisamos el símbolo, el pensamiento simbólico” (Mardones)

Enmarcando la articulación entre literatura y teología

  • “Si los teólogos se acercaran a la literatura, los beneficios serían numerosos. La literatura los mantendría en una actitud de diálogo con el mundo en permanente renovación y confrontación”
  • paradigma hermenéutico prioriza la metodología de los estudios literarios”
  • paradigma heurístico “la literatura como lugar teológico que prioriza la metodología teológica”
  • paradigma interdisciplinar donde están “la literatura y la teología como polos de un diálogo intercultural: método de la analogía estructural” (Barcellos)
    • la literatura nos revela algo de manera inesperada, algo que estaba allí y no lo percibíamos
    •  “en la literatura no hay nada de este espíritu de sistema, de esta urgencia de sistematización que suprime toda posibilidad de revelación, de descubrimiento inesperado.” (Gesché)
    • “la literatura puede ser reveladora no sólo de lo que se expresa también e incluso con más precisión en otra parte, sino reveladora de lo que sólo por ella puede tener vida.”

(Magnine)La búsqueda del presente en O. Paz

  • Asistimos al crepúsculo del futuro
    • Intemperie espiritual
    • Tanto o mas que una revolución, una revelación
    • Entre tradición y modernidad hay un puente
  • La búsqueda de la realidad real
    • Sitio de encuentro de los tres tiempo
    •  Alternativamente luminoso y sombrío
    •  Se unen la acción y la contemplación
  • El presente es manantial de las presencias
    • Oírlas / hablar con ellas / descifrarlas / decirlas

Inspiración teológica desde el presente

  • Desde el crepúsculo del futuro, hablar de Dios
    • nueva conciencia temporal exige abrirnos hacia un hablar sobre Dios que brota de la “primordial experiencia humana”, 
    • oportunidad que la teología recupere algo intrínseco a la experiencia religiosa que había perdido: la insuficiencia de todo lenguaje
    • “Un hablar que, en el mejor de los sentido, también debería ser autobiográfico.”( Duch)
  •  El tiempo en la búsqueda de la realidad real
    • presente como encuentro de los tres tiempos y no como simple hedonismo: “ocaso del futuro anuncia el advenimiento del hoy. Pensar el hoy significa, ante todo, recobrar la mirada critica”
    • colocar la atención en el presente pero teniendo muy presente “el respeto ante la dignidad del sufrimiento acumulado en el tiempo” (Metz)
    • tipo y calidad de relaciones con el extraño, con el otro, con lo ajeno, sobre todos con los que sufren y están desplazados, que marcarán la autenticidad con la cual se vive el presente
  • Opción por habitar el presente desde la hondura-anchura
    • el “crepúsculo del futuro” (del progreso moderno) que es vivenciado de múltiple maneras
    •  “asistir” a este dato de hecho puede ser diverso, dependiendo mucho de la actitud hacia la “intemperie espiritual”
    • saber interactuar con el “manantial de presencias” humano-divino-cósmicas. 
    • manifestar el Misterio “desde” y “para” la realidad real: desde la mística para actuar en la realidad
    • invitación a desarrollar una mirada atenta y crítica desde el presente, porque conciente de lo luminoso y sombrío de cada momento: ambigüedad dramática, latente en la existencia humana-cósmica


VISLUMBRAR LA NOVEDAD: Transformados por el Misterio (Mc 724-30)


  • análisis del texto y su contexto, buscando el el pre-texto de la perícopa
  • análisis, interpretación para una actualización desde lo recorrido en el anterior capítulo
  • combinación de métodos desde el método narrativo

Sumergiéndonos en el “texto” de Mc 7,24-30: análisis exegético

  • texto cargado de ternura e ironía; de vitalidad y sorpresa, de suspense y revelación
  • Orillas, estructura e historia del texto
    • única curación a distancia y episodio en Tiro; Jesús irreconocible y que pierde en un diálogo,  
    • la utilización de Señor en la boca de una pagana hacia Jesús, pagana de clase alta 
    • el pan remite a multiplicaciones (territorio judío - otra en zona pagana) y quiebre entre ambas
    • la terminología hacia la niña refiere a la curación de la hija de Jairo 
    • espíritu inmundo refiere al tema de la pureza y la discusión de Jesús con los fariseos
    • demonio como simbolismo de desequilibrio social a cauda de una acción injusta

Sobrevolar el “contexto” de Mc 7,24-30: realidad cultural de la época

  • Una región fronteriza: con población mixta, versión en miniatura de Palestina
  • con tensión socio-económica entre sus habitantes: por al distribución de los víveres
  • marcada por la diversidad cultural: cercanía de sirofenicia y judío, pero lejanía por ser griega
  • “detrás de la frase cínica de Jesús” (no está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perrillos), “se oculta la amargura de unas circunstancias reales.” (Theissen)

Escuchar el latido del “pre-texto” de Mc 7, 24-30: motivaciones del autor y la comunidad

  • La comunidad marcana: debe enfrentar sus problemas y propuesta de Marcos no es esconder conflictos sino más bien enfrentar los problemas suscitando conflictos
  • El texto interpela al lector: “es la enseñanza que los lectores deben extraer de este diálogo” (Gnilka)
  • El relato expresa ciertas realidades divinas que exigen ser vividas en cada contexto: 
  • todos y todas hijos e hijas de un solo Padre que desea vida plena; 
  • vida plena posible si se echan fuera toda injusticia social, superioridad religiosa y cultural;
  •  comunidad de vida entre diversos y diversas que conviven juntos, y no ghettos cerrados;
  • revelación divina que sorprende llena de novedad en las zonas fronterizas, en la tierra de nadie y de todos, en los espacios y lugares donde perdemos nuestras seguridades; 
  • salvación-salud para hoy y no para mañana alimentándose del pan de vida (que son las relaciones auténticamente fraternas), sin primeros ni segundos, a lo sumo encima o debajo; 
  • Buena noticia que brota y se anuncia desde el diálogo casero y cotidiano, lejos de los centros religiosas y sociales; verdad que se manifiesta en el diálogo y no es posesión fija de nadie.

Actualización: Diálogo y complacencia en Jesús y la Sirofenicia

1-    La intención del narrador: pan, alimento para penetrar en la realidad real
El pan pone a Jesús en superioridad de relación hacia la sirofenicia: es excluyente, sigue viendo la realidad desde la superficialidad. La sirofenicia logra ahondar aún más en el valor significativo del pan: es vida para todos y todas.
Lo que está en juego es la vida, la vida de un ser humano. La protagonista real no es la sirofenicia ni Jesús, sino la vida amenazada de la niña.
2-    El escenario: zona fronteriza como manantial de las presencias
Tiro es un manantial de presencias espirituales. La mujer no tiene algún problema de recurrir donde un sanador judío. Lo que moviliza es la vida, no los dogmas o ritos vacíos de sentido, lo que se busca es liberación.
Hacer de nuestros espacios fronterizos un manantial de presencias. Desarrollar la capacidad de vivir en constante y complejo dinamismo entre conflicto-tensión-armonía: búsqueda de interrelaciones más justas, solidarias y dignas.
3-    Personajes: diálogo para habitar el presente desde la hondura-anchura
Está claro que ambos, sobre todo Jesús, dialogan desde sus diferencias. En un primer momento parecería una barrera y un impedimento para encontrar caminos de solución pero abre a un interesante juego de identidades
El mensaje del relato es claro: si queremos acercarnos algo más en el misterio amoroso de Dios, hemos de relacionarnos con personas bien diversas-diferentes a nosotros. Allí Dios nos sorprenderá como sorprendió a Jesús.
4-    La trama: entramado sociocultural-religioso como evolución-revelación-revolución
Esta evolución-revelación-revolución tiene por lugar privilegiado las zonas de fronteras, y en ellas las casas. En esta dinámica radica un nuevo método teológico, que no sólo parte de la realidad, sino que inevitablemente le exige partir desde la realidad ajena de los otros y otras que habitan el mundo.
5-    El lector: invitación a la acción-contemplación desde la intemperie espiritual
El texto invita a la metanoia que pasa por ir más allá de nuestras propias barreras mentales para aprender a estar de otro modo en y desde la vida. Y esto porque el milagro de la curación es también el milagro del restablecimiento de relaciones enfermas: sanar los prejuicios entre pueblos y culturas, superar las falsas superioridades religiosas.

GENERANDO ESPACIOS SAPIENCIALES-INTERCULTURALES: “Gérmenes de vida alternativa”

Volviendo atrás para recoger y profundizar aún más

  • La misión, desvelar el sentido como don
    • ¿desde dónde se hace necesario hablar de Dios?
    • ¿cómo hablar de Dios de manera significativa y con sentido para nuestros coterráneos?
    • ¿para qué hablar de Dios?, ¿acaso Dios tiene algo para decirle al mundo de hoy?
    • Interrogantes que nos colocan ante el sentido de la vida y la realidad: “la teología es una aproximación entre otras a la realidad… Ella lo hace descubriendo el sentido como don” (Gesché)
  • Breves aclaraciones sobre la propuesta
    • delinear elementos para una misión del presente en su doble significado: para el presente y como intuiciones para aprender a vivir y reflexionar el presente
    • “renovar nuestra visión” pasa por desarrollar una “mirada atenta”, que mira con cuidado y respeto, “vivir viendo, vivir percibiendo las cosas de la vida, vivir prestando atención a lo que nos rodea, a los demás y a nosotros mismos. Vida del respeto y respeto de la vida.”
      •  que brota desde abajo, desde lo que parece insignificante y de poco valor,  
      • es una mirada humilde; que desarrolla una visión conciente de la fragilidad, complejidad y secreto de uno mismo y los demás; 
      • que mira hacia y para que la alteridad deje de ser ignorada, anulada, atropellada

Desde dónde miramos: zonas fronterizas, lugar de la alteridad (inter gentes)

  • Nueva geografía misionera
    • geografía misionera se piensa ir en busca de lo extraño para transformarlo y cristianizarlo
    • “hoy la iglesia debe afrontar otros desafíos, proyectándose hacia nuevas fronteras (…), disponibles a escuchar la voz del Espíritu” (RM 30)
    • “la ‘misión ad gentes’, en su sentido tradicional, hoy se convirtió en ‘misión inter gentes, misión entre los pueblos y continentes, entre Iglesias locales e Iglesia universal.” (Suess)
    • junto con la misión inter gentes se profundice y promueva una misión como inter alter:
      • encuentro con la alteridad que produce una conversión en la manera de mirar al otro y a uno mismo.  
      • dejar de verlo como un extraño (alius) para reconocerlo como un prójimo (alter)
      • prójimo del cual se puede aprender y enriquecerse mutuamente
      •  “nuevas fronteras” de la misión son las alteridades, culturales, religiosas, sociales
      •  envío en busca de la alteridad, también ella desconocida, inhóspita y amenazante
      • “recorrer caminos con otros” Con esos otros y esas otras que viven desde diversos universos simbólicos, que expresan y testimonian otras creencias
  • Binomio Dios-Creación como nueva ecumene
    • Necesidad de superar la misión como “implantación de la Iglesia” y “conversión de almas”
    • Dejar de mirar desde espacios eclesiales: parroquia, diócesis, comunidad creyente, etc.
    •  disyuntiva principal ya no será cristianos-no cristianos, como en el binomio Iglesia-Mundo, sino más bien vida-muerte: vida que reproduce “algo más” de vida
    • “vayan y busquen la alteridad”, a esos otro/a-extraños, que muchas veces viven más cerca de lo imaginado, para que sean otro/a-prójimo
  • Algunos lugares de la alteridad
    •  Lugar cotidiano de la alteridad es la mesa común de cada día, termómetro de qué tan sensibles y responsables del otro/a somos, donde puedan sentarse otras creencias, etc.
    • casas abiertas a todos y todas: hogar vital donde la percepción de acogida y bienestar expresa un sentido de vida en gestos, abrazos, silencios y diálogos. Donde la convivencia con la alteridad posibilite aportar a un mundo donde la pluralidad sea gozo y no amenaza
    • zonas fronterizas de los continentes y naciones, de las ciudades y pueblos: mundo es una zona fronteriza donde no hay ni centro ni periferias (culturales, religiosas o políticas). Se esfuman los lugares fijos y delimitados entre religioso y a-religioso. Religiosidad frontera:
      • mística de los ojos abiertos; un estar codo a codo con todos los hombres; 
      • giro del centro del yo al nosotros; recorriendo el difícil camino de la kénosis;
      • yendo más allá de los dualismos; a partir de una fe reflexiva y crítica.


Cómo miramos: Hermenéutica misionera capaz de vislumbrar el entramado tejido de la realidad real

Hacer del mismo camino un lugar de alteridad, porque el camino nos une a los demás permitiendo fraternizar con la diversidad

  • No son importante las recetas y planes estratégicos, sino algunos instrumentos o herramientas para que cada uno se aventure a abrir y recorrer, en cada presente, ese camino hacia y desde Dios
  • desarrollar una hermenéutica que permita vislumbrar el Misterio: dejarse rozar por el entramado tejido de la realidad real
  • no poder señalar un camino preciso, claro y objetivo no significa asumir el relativismo y la incertidumbre total, este camino hermenéutico misionero requiere instrumentos existenciales: 
    • Dejarnos rozar por el Misterio a través de la diversidad
    •  Interrelación y complementariedad del anuncio-testimonio-diálogo
    •  La sabiduría que brota del diálogo con otros saberes culturales y científicos

¿Cómo mirar para desarrollar esta propuesta misionera intercultural podemos afirmar que la hermenéutica capaz de vislumbrar el entramado tejido de la realidad real exige ensanchar nuestro corazón, nuestro espíritu y nuestro pensamiento. Ensanchar no para abarcar más y dominar, sino para dejarnos interrogar y des-estructurar por otros afectos y sentimientos vitales; por otros modos de oír, ver y tocar el Misterio y compartirlo a los demás; por otros sentido de vida presentes en la ciencias y saberes populares. ¿Cómo mirar atentamente? Ensanchando nuestra mirada espiritual, afectiva y racional para aprender a mirar desde otras orillas nuestros propios pensamientos, sentimientos y experiencia religiosa. Caminar ensanchado la mirada, es caminar poniendo en cuestión a nosotros mismo y también a los demás.
Caminar más bien interrogándonos que afirmando. Caminar para ir saboreando la sabiduría que se va manifestando, sabiduría que es una experiencia existencial que engloba espíritu, mente y cuerpo.
La misión intercultural se va manifestando en el camino (método), no tanto sumando otros a nuestros camino (método), sino caminando por los caminos (métodos) de los demás para regresar a nuestro camino (método) y recorrerlo de manera nueva, percibiendo cosas desconocidas, dejándonos rozar por el “secreto vital” del cual surge la energía de la vida.

Para qué miramos: Hacia una convivencia intercultural generando alternativas de vida en el presente

¿Entonces para qué la misión-nueva mirada? Para aprender a vivir el presente, regenerando las relaciones, promoviendo verdaderos y auténticos encuentros con la alteridad que sean fecundación mutua para permitirnos transformar la sociedad, reconstruyendo el tejido de la alteridad mal parida.

  • La salvación es relación, ir por el mundo sanando relaciones
    • La salvación que el mundo exige hoy es relación
    • Vivir el presente: opción por crear y recrear relaciones auténticas: saber detenerse ante el extraño, tomarse tiempo para estar con los demás
    • quien sana y restablece vínculos vitales es el Resucitado en medio de dos o tres personas que son capaces de un amor auténtico 
    • todo cristiano, y porque no decir todo ser humano, es misionero (enviado a compartir con los demás el amor de Dios) más allá de sus pertenencias y funciones institucionales
  • Generar espacios alternativos que transformen el tejido social
    •  experiencia personal exige la transformación de las estructuras sociales y eclesiales  
    • humanización que surge desde abajo haciendo propio el actuar local con visión global
    •  divisar y promover un fructífero diálogo, en busca de soluciones, sobre temas de interés común más allá de las diferencias
    • siempre dinámicos donde personas de gran diversidad se congregan por una causa común
    • donde el indispensable diálogo intercultural manifiesta que el presente es el manantial de las presencias que hablan y trasmiten su sentido de vida que brota desde lo religioso y político, lo económico y recreativo, lo masculino-femenino, lo mítico y científico   
  • Aprehendiendo a “habitar el presente con hondura-anchura”
    • asistir activamente en el “crepúsculo del futuro” para captar lo que nos quiere comunicar
    • vivir el presente, perforando la realidad para adentrarse en el “otro tiempo”, ese que nos desvela-vela el Misterio
    • mirada crítica que sabe leer los signos de los tiempos rompiendo con las lógicas excluyentes del antes y después, del unos si-otros no, del mejores y peores
    •  romper con la lógica racionalista y patriarcal, como supo hacerlo la sirofenicia con Jesús
    • místicos desde el dialogo con la alteridad que habita en uno mismo y en los demás
Última actualización el Viernes 19 de Noviembre de 2010 20:59
  Presentación | Insumos | Compartiendo intuiciones misioneras
Banner

En Facebook